Hay una cosa que nunca debe perderse: la curiosidad. Cuando dejamos de preguntarnos “¿por qué?”, nos convertimos en esclavos de lo que nos digan otras personas. Dejamos que otras personas piensen por nosotros. El pensamiento científico está lleno de momentos donde hacerse la pregunta correcta provoca un súbito acelerón en la investigación y el conocimiento. El lo que Thomas S. Kuhn llamaba las “revoluciones científicas”. Hoy no vamos a hablar de una revolución, pero si de cómo hacerse la pregunta correcta lleva sobre un enigma que, aparentemente no lo era, y da sus frutos en forma de conocimiento. Imagen de un individuo típico del égnero Zygaena. Ha sido tomada del blog http://pateandolassierras.blogspot.com.es, un lugar espectacular para la fotografía naturalista y, para más en concreto, conocer la fauna y flora de la Sierra de Cazorla, Segura y Villas A principios del … Leer más


