Durante estos días han aparecido en los medios de comunicación algunas noticias sobre la presencia de mercurio en el pescado y cómo debemos afrontar racionalmente esa presencia, aceptarla, y ver que los beneficios del consumo de pescado son mucho mayores que sus perjuicios (1-3). Es sorprendente esta ola informativa por varias cuestiones: la presencia de mercurio en el pescado es un hecho, la toxicidad del mismo en su forma orgánica (metilmercurio) también es un hecho y que la forma de mercurio que contiene el pescado es, precisamente, esta forma orgánica, también lo es. Ahora bien, la discusión se presenta en los siguientes términos: “El problema es que el mercurio que hay en la atmósfera o en los ríos, producido de forma natural por los volcanes, incendios forestales, o por la minería de oro acaba en el mar, y allí por … Leer más