Pido al lector que imagine el trabajo más aburrido del mundo. No se exactamente qué imagen se reproducirá en cada uno de los cerebros pero quizá tengan en común todas ellas una cosa: la repetitividad del trabajo. Pues bien, imaginen que su trabajo es observar fotografías durante 15 años. Observar fotografías de cortes ultrafinos de unas rocas extraídas de cientos de metros de profundidad del océano pacífico cercano a las Islas de Japón. Aburrido, ¿verdad? Imagínese, lector, que en uno de sus cortes, tras observar cientos de ellos sin resultado aparece algo; algo extraño. Ya otras veces se han encontrado grandes seres unicelulares, pequeñas bacterias, hongos, incluso virus, incrustados en rocas o adheridos a ellas. No son fósiles, simplemente viven allí. Y de repente aparece algo que no sabes qué puede ser. Ni si quiera sabes si es un eucariota … Leer más


