A todo biólogo, en sus primeras clases de fisiología animal, le explican la necesidad evolutiva de la existencia de pigmentos respiratorios y sistemas circulatorios en los animales. El principio es básico: cuando un organismo se vuelve pluricelular, es más difícil que los nutrientes y otros reactivos necesarios para la oxidación de compuesto útiles para la obtención de energía (como el oxígeno) lleguen a las células centrales. Cuando el organismo pluricelular se mantiene en unos niveles bajos de densidad celular, la difusión simple de nutrientes y oxígeno es suficiente. Metazoos como los poríferos (esponjas), cnidarios (medusas, hidrocorales y corales) o ctenóforos, no necesitan de sistema circulatorio. Cuando la densidad celular es más elevada, el sistema circulatorio y los pigmentos respiratorios (los más universales son la hemoglobina, la hemocianina, la hemeritrina o lamioglobina) se vuelven un imperativo físico: el oxígeno debe llegar … Leer más